Todos tenemos emociones – nacemos con ellas. Con lo que no nacemos es con el conocimiento de cómo controlarlas para que nos sirvan de algo. Enseñarle a los niños acerca de la naturaleza de las emociones no es esconderlas o eliminaras, la mayoría de ellas pueden ser tanto de beneficio como problemáticas. Por ejemplo, la ira puede llevar a algunas personas a actuar violentamente, pero también puede llevar a la gente a buscar justicia.
Como en la mayoría de las áreas, los niños se fijan en sus proveedores de cuidado como modelos a seguir. La manera en que usted trate a otros será la lección más importante que los pequeños aprenderán sobre la manera en que deben tratar a los demás. Usted también puede:
- Ayudar a los niños a darle nombre a las emociones que estén experimentando - "veo que estás frustrado." Y decirles a los niños la manera apropiada en que pueden expresar dichas emociones: "Cuando estás frustrado no debes perder el control, pide tu turno o pregúntame si hay otra crayola amarilla que puedas usar."
- Reconocer los logros de los niños y celebrarlos. La alabanza constante interfiere con su habilidad para desarrollar auto-estima. Pero el reconocimiento sincero por los logros, aunque éste parezca trivial desde la perspectiva del adulto (por ejemplo beber de un vaso por primera vez sin derramar el líquido o abotonarse el sweater) ayuda al desarrollo de la confianza y hace que los niños quieran continuar intentando cosas nuevas y estructurando habilidades nuevas. Deje que todos los niños sepan que pueden lograr cualquier cosa con práctica y perseverancia.
- Use disciplina en lugar de castigo. Al disciplinar, usted le enseña al niño que hacer, no sólo que no hacer. También puede involucrar a los niños en la elaboración de las reglas. Esto les da la práctica en la solución de problemas, les ayuda a verse a sí mismos como parte del grupo, y es más probable que se sientan inclinados a cooperar.
- Tenga expectativas de desarrollo apropiadas. Un niño de un año no está listo todavía para compartir un juguete favorito. Pero un niño de cuatro años puede empezar a usar las estrategias del compartir como es tomar turnos o jugar juntos con un juguete.
Debido a que nuestros días con los niños están llenos de interacciones sociales, y debido a que todos experimentamos emociones diariamente, tendrá miles de oportunidades para guiar el desarrollo social y emocional de los niños bajo su cuidado.
Diversidad
A medida que el proveedor de cuidados conoce a cada niño, un factor muy importante es conocer la familia y su herencia cultural. Respetar las costumbres familiares es muy importante para ayudar a los niños a construir su orgullo y auto-estima. También es vital para mantener relaciones positivas con los padres de los niños bajo su cuidado.
La incorporación de la mayor variedad posible de religiones, razas, estructuras familiares, y etnicidades ayuda a los niños a vivir en nuestra nación de constante diversificación. Y debido a que los Estados Unidos son tan diversos, enseñar a los niños a respetar a quienes son diferentes a ellos es una habilidad básica para su vida.
Ya sea que los adultos hablen o no sobre las diferencias, los niños las notan. Aún los niños muy pequeños saben que hay diferencias entre las personas. Lo que no saben –y lo que aprenden de nosotros- es lo que esas diferencias significan. ¿Cuáles diferencias importan y cuáles no? ¿Cuáles aspectos cambian con el tiempo (como el peso) y cuáles no (como la forma del ojo y su color)? La manera en que nos comportamos con otras personas, el lenguaje que usamos, las cosas que enseñamos y las que no, juegan un rol muy importante en cómo los niños se sienten sobre sí mismos y sobre otros.
Por último, no importa qué parecidos se vean, cada niño es único y los pequeños inevitablemente encontrarán la diferencia. Para conocer más sobre estrategias de cuidado infantil que sean apropiadas al desarrollo, que promuevan la inclusión y que modelen respeto a la diversidad, puede mirar Los Niños En Su Casa y visitar estos sitios en el Internet: