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David Ramos
Especialista en comunicación, padre de tres hijos |
Comparta el trabajo y la diversión. Divida los quehaceres del hogar y las responsabilidades del cuidado infantil con su esposo/a o pareja, y haga que los niños también colaboren.
Deje pasar por alto algunas cosas. La vida familiar no sigue un horario estricto, y lo más probable es que a sus niños no les importe los tres tenedores sucios en el fregadero.
Permita que los niños tengan responsabilidades. Ellos apreciarán la confianza que usted tiene en ellos, y usted logrará terminar los quehaceres con mayor rapidez, lo cual les dará más tiempo para relajarse como familia.
Reciba aportaciones. Pídale a sus niños ideas, y obtenga su ayuda para preparar las actividades que ellos sugieren.
Recuerde, hoy es un día en toda una vida. Cuando la tensión es alta en su familia, recuerde que se solucionará, y que lo más probable es que sea olvidada en un día o dos.
Déle a todos un descanso. Con los horarios tan ocupados de todos, a veces lo más relajante que uno puede hacer como familia es agruparse todos en un sofá y ver TV. Eso está bien de vez en cuando.
Deje saber a su familia que usted es humana. Pida un tiempo a solas cuando lo necesite. Ya sea que usted se quiere tomar un baño caliente, o simplemente ver su serie cómica favorita a solas, un descanso puede refrescarle y volverla en una mejor madre.
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